Secuelas

Ya no pudo volver a dormir.

La ventana daba directamente hacia Saint Lorentz street, un viejo callejón que aunque no tenía salida era muy transitado por vagabundos, chusmas y mercaderes de chucherías. “¡Alcachofas!”, gritó uno de estos viejos, y el alarido se espetó en sus oídos.

Para esa hora, Southern Town ya había despertado por completo.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.